En el ámbito del Coaching Ontológico trabajamos con los pensamientos, las emociones y los sentimientos del coachee o cliente, para que éste tome conciencia de la relevancia que tienen en el proceso de autoconocimiento y superación de bloqueos.
Existen diferencias entre emoción y sentimiento.
Sabemos que el lenguaje genera Ser y, en ese sentido, tener actualizado nuestro vocabulario afectivo es importante para seguir nutriendo nuestro crecimiento emocional.
Emoción y sentimiento pertenecen a la misma raíz. No obstante, son definiciones heterogéneas. En ambos casos sentimos, pero el detalle es diferente.
La emoción es una reacción compleja del cerebro ante un estímulo interno (pensamiento, recuerdo, imagen) o externo (algo que veo u oigo). Procede del latín emovere que significa mover hacia o desde.
Las emociones son transitorias y nos separan de nuestro estado habitual.
"No olvidemos que las pequeñas emociones
son los grandes capitanes de nuestras vidas y
las obedecemos sin darnos cuenta".
Vincent Van Gogh.
La emoción es una energía que se desplaza a través del cuerpo y sólo se estanca si la reprimimos. Cuando consentimos que fluya, nos impulsa hacia la acción, aunque permanece menos tiempo que el sentimiento.
Las emociones son diversas. Se denominan primarias o básicas las que forman el fundamento de nuestro mundo emocional, y son cuatro: alegría, tristeza, miedo y enfado.
La alegría sentida nos mantiene en un estado de plenitud interna que también se expresa hacia fuera. facilita el contacto, y genera curiosidad o ternura.
concedernos la opción de sentir diferentes emociones nos ayudará a transitar por un abanico emocional que facilitará una mayor compresión de nosotros mismos.
La tristeza, en duración razonable, lleva a la aceptación sobre la pérdida de un ser querido, situación o experiencia. Posibilita la oportunidad de reflexionar sobre lo acontecido. Darnos permiso para estar triste facilita que podamos afrontar, con mayor solvencia, los duelos que la vida nos pone delante. Si excede en el tiempo, afectará al estado de ánimo y podrá provocar una patología.
El miedo razonable es aquel que establece un peligro real. Alerta y protege desde la prudencia. Sin embargo, puede paralizarnos e invadirnos, de tal modo, que impida desarrollar la cotidianidad naturalmente. En consecuencia, el miedo es adaptativo y protege en función de su existencia e intensidad. Si me dejo dominar por él impedirá que realice la vida satisfactoriamente. La clave está en aprender a gestionarlo eficientemente.
El enfado sirve para poner límites, tomar distancia del otro. Puede generar rabia y ésta puede ser positiva si modulamos su respuesta. Nos permite identificar un desagrado y entrenarnos en la capacidad de decir No. Fundamentalmente nos posibilita expresar nuestras necesidades.
Respecto al sentimiento, decir que es la suma de pensamiento y emoción. La experiencia subjetiva de nuestros hábitos emocionales. El biólogo Humberto Maturana, sostiene que una emoción se transforma en sentimiento en la medida que uno toma conciencia de ella. Es decir, en el sentimiento interviene, además de la reacción fisiológica, un componente cognitivo y subjetivo. Un sentimiento por tanto, se da cuando etiquetamos la emoción y emitimos un juicio acerca de ella. Al interpretar la sensación que estamos teniendo de forma consciente y explícita.
Los sentimientos permanecen durante más tiempo que las emociones. Éstas durarán mientras pensemos en ellas.
Los sentimientos proceden de las emociones y se instalan en nosotros una vez que bajan de la cabeza; es decir, después de que las emociones superan los filtros necesarios.
"Los sentimientos no pueden ser ignorados no
importa cuán injustos o ingratos nos parezcan".
Anna Frank.
Algunos ejemplos de sentimientos: amor, alegría, felicidad, compasión, celos, sufrimiento, resentimiento, rencor.
El desarrollo de la empatía también proporciona la satisfacción de poder entender los sentimientos de los demás.
Cuatro aspectos que diferencian la emoción del sentimiento.
1. Las emociones son estados transitorios que vienen y se van. Los sentimientos tienen permanencia en nuestro cuerpo y mente. Durarán tanto como nuestro consciente dedique energía y dedicación a tal fin.
2. Las emociones se generan de manera inconsciente y son ligeras. Los sentimientos se dan cuando interviene la conciencia. Para percibirlos se precisa un tiempo al objeto de fraguar su formación.
3. La emoción precede al sentimiento. Sin emoción no puede haber sentimiento.
4. Las emociones son reacciones psicofisiológicas que aparecen de forma automática y espontánea. Los sentimientos, en cambio, son la interpretación que hacemos de las emociones y se pueden regular mediante nuestros pensamientos.
Las emociones aun dándose de manera automática ante una situación o pensamiento, podemos, al igual que los sentimientos, gestionarlos eficientemente.
Aprender a gestionar nuestras emociones es fundamental para que podamos llevar una vida equilibrada y feliz.
Volver consciente el inconsciente me permite estar atento y monitorizar cada pensamiento. También es importante estar atento a la emoción. Si me detecto enganchado a una emoción negativa, lo que en física cuántica o en espiritualidad llamamos una emoción de baja frecuencia, la mejor respuesta es soltarla sin apego y fluir.
Hay dos frecuencias en polos opuestos: el amor como la energía o frecuencia más fuerte y poderosa con signo positivo, y su contrario, el miedo.
La experiencia acumulada, los recursos y herramientas que he adquirido y la sabiduría que me ha proporcionado llegar hasta aquí, lo pongo a tu servicio si estás en disposición de salir de la zona de confort.